lunes, 22 de octubre de 2007

Bosque de Brañiella


Una ardilla me contaba que podía recorrer Asturias saltando de rama en rama, y que su padre comercial de frutos secos le contó que podía recorrer España del mismo modo. Y que su abuelo que debía ser un grandísimo viajero había recorrido toda Europa sin posar la cola en el suelo





Comienzo de la marcha.


Atravesando el Río Cuevas.

Esto se anima señores y cada vez nos juntamos más para disfrutar del monte en compañía de los amigos, esta vez a parte de los habituales, Paco, Begoña y Jhonny nos acompañaron nuestros amigos, el matrimonio Corujo y Pino, buenos aficionados a la montaña.
Nuestra primera parada después de salir de casa fue Proaza donde paramos a tomar el café de rigor y a comentar un poco como sería la excursión.
Para llegar al punto de partida nos dirigimos al pueblo de El Páramo, donde tomamos un desvío a la derecha para acceder al pueblo de Foncella, lugar donde comienza la excursión y donde dejamos los coches.

Este bosque se halla enclavado entre los pueblos de Páramo, La Villa de Sub y La Foncella, ocupando un territorio que antiguamente se conocía como El Privilegio, como consecuencia del privilegio concedido por Bernardo III en el año 1033, que decía que toda persona nacida en aquel territorio estaba libre de pagar tributos y además debía ser considerada libre y noble, sólo con la única condición, de que se celebrase una misa cada año en memoria del rey Alfonso V.
Así que en esta ruta caminamos por paisajes privilegiados por su belleza y por su historia.


Impresionante el colorido del bosqe.





















El grupo en pleno bosque.



La ruta comienza atravesando el mismo pueblo de La Focella por un camino fácil de andar y desde la misma salida del pueblo ya nos ofrece buenas panorámicas de todo el valle, seguimos llaneando hasta llegar a un pequeño prado que si nos fijamos a nuestra derecha veremos una boca de mina, muy tapada por la maleza y abandonada, que era parte de una antigua explotación de carbón que resultó poco productiva y que cerró hace años. Desde aquí ya se ve una buena vista del bosque.
A partir de aquí ya nos ponemos a descender poco a poco hacia dicho bosque y atravesamos el río Cuevas por un pequeño puente de madera, aquí ya nos hicimos las primeras fotos por si tropezada alguien y se daba un chapuzón (ver foto).
A partir de aquí empieza una suave subida hasta el interior del bosque donde nos sorprendió a todos en especial a Pino y a Corujo el contraste de colores que ofrecía el bosque en esta época del año o sea el otoño, dominado por el haya que se alterna con tejos, acebos, castaños y robles para formar una mancha espesa y frondosa que desciende buscando el valle del río La Verde en cuyas orillas abundan los fresnos, avellanos y arces, mientras hacíamos unas fotos y contemplábamos los colores, Paco y Jhonny ya se alejaban hasta la primera cima como si tuvieran prisa para coger el tren (bueno cada uno camina a su paso).

















La cascada del Xiblu













Una parada para tomar un poco de agua.









Seguimos caminando y el camino se bifurca en dos, el de la izquierda conduce directamente hacia la cascada del Xiblu, y la de la derecha que sube en fuerte pendiente y en zigzag, hacia los altos Navariegos que es nuestro destino. Al poco rato de caminar en fuerte pendiente llegamos a un alto donde hacemos una parada todos para refrescarnos y tomar unas fotos de la cascada, que se descuelga unos 200 metros en varios saltos y entre rocas que sobresalen por encima del bosque, que aunque no bajaba con mucha agua se dejaba ver en todo su esplendor.
Ahora ya solo nos quedaba acometer la última subida que debido al calor y al sol que nos pegaba de frente se hacia bastante dura, pero bueno poco a poco y aguantando las protestas de Jhonny de que cuando empieza lo fácil llegamos todos a una portilla que una vez atravesada y en no más de 20 minutos nos ponemos en las hermosas majadas Navariegas donde todas las primaveras se reúnen los rebaños en busca de nuevos pastos.
Ahora ya solo nos quedaba disfrutar de la comida en aquella esplendida majada con un sol inmejorable y acompañada de un vinin de León de prieto picudo cortesía de Corujo y con la comida que llevamos entre todos (menos yo que olvide el pan en el coche), impresionante la empanada casera de la madre de Paco, como las tortillas y los filetes empanados de Jhonny y Begoña y los embutidos y tortilla de Corujo y Pino (que pelotas soy ja, ja,ja), eso si una de las cosas que mas me sorprendió (ver fotos), es el mantel y las servilletas de tela que llevo Pino está echa toda una profesional del monte, así da gusto disfrutar de la comida.
Bueno pues ahora después de la comida y de echar una buena parrafada comentando la excursión y oyendo a PacoMariñas, solo nos queda regresar hasta Foncella por el mismo camino, la verdad es que se nos hizo mucho más corta, normal todo cuesta abajo, al llegar a Foncella nos hicimos una foto todos juntos como despedida en el tejo del pueblo y para casa raudos que jugaba el Sporting (por cierto gano uno cero a la Real Sociedad).
Pablo Lara

Tiempo: 4/30 (con comida y paradas)
Dificultad: Media.
Frase del día: Cuando llega lo fácil.


En plena majada.


Preparandonos para la pitanza.


Lo mejor de la excursión la fartura que nos dimos.


Preparandonos para el regreso.


El grupo al completo al finalizar la excursión en el tejo de la iglesia de La Focella.

2 comentarios:

Foceichanu dijo...

A ver si aprendemos a poner bien los topónimos, es La Foceicha o castellanizado La Focella, pero nunca Foncella.

Pablo Lara dijo...

Mil disculpas Foceichanu, espero corregirlo, un saludo